¿Qué pintaba Carlos Sierra en los 60?

¿Qué pintaba Carlos Sierra en los 60?

¿Qué pintaba Carlos Sierra en los 60?

La obra realizada por el pintor sierense Carlos Sierra (Lieres, 1943) en la década de los años sesenta del pasado siglo centra la muestra Carlos Sierra. Años 60, pinturas y dibujos que se inaugura el próximo jueves, 7 de mayo, en la Casa Municipal de Cultura de Pola de Siero. La exposición, comisariada por el crítico Luis Feás Costilla, ofrecerá por primera vez hasta el 7 de junio una panorámica de un periodo cuya exhibición viene, según Feás, a complementar la antológica La realidad iluminada (Centro de Arte Moderno Ciudad de Oviedo, 1997), que se iniciaba en 1970, y la realizada diez años antes en el contexto del Certamen Internacional de Arte de Luarca.

Ahora, los espectadores tendrán una visión completa de unos años cruciales en la consolidación del mundo pictórico de Sierra a través de un centenar de obras: dibujos, pasteles, guaches y acuarelas, principalmente, pero también varios óleos sobre lienzo, bocetos y apuntes que, según el comisario de la exposición, presentan "un agradable sabor de época".

En ellas se pueden reconocer, para el crítico asturiano, las claves de un estilo "más pictórico que lineal, o más dionisíaco que apolíneo", en el que "frente a la razón, el pintor  asturiano siempre ha opuesto el instinto y el sentimiento, frente a lo racional lo irracional, frente al orden el desorden, frente a lo lógico lo contradictorio, frente a lo consciente lo  inconsciente, frente a la temporalidad caduca la eternidad de lo efímero, frente a la esencia la existencia y las vivencias personales, frente a lo claro lo oscuro y frente a lo acabado lo inacabado", fruto de una "actitud contemplativa" en la que "el objeto no aparece aisladamente, sino como formando parte de una pluralidad de objetos, en evidente discontinuidad lineal".

Complementan este recorrido dos obras posteriores, ya plenamente identificables con los rasgos que caracterizan el poderoso realismo de Carlos Sierra: el autorretrato Soy, no estoy, de 1980, y Casa familiar, de 1987. Ambos dan testimonio de las raíces lierenses del pintor, ya que en ellos aparece como fondo su casa natal, ante la que aparecen diversos motivos "con un fuerte componente onírico y autobiográfico", escribe Feás.

.Carlos Sierra Mina Sovay(1960)